lunes, 8 de noviembre de 2010

Sobre cómo romper el ritmo

El profesor.

Ese pequeño servidor semejante a megavideo, que le da igual si se para la clase a los 50 minutos, aún sabiendo que corta algo importante, aún sabiendo que no lo va a retomar, pero que entrará seguro en el examen.


Ese funcionario que cobra todos los meses por un trabajo que no realiza, que de hecho aunque sumáramos su trabajo mensual no llegaría a la semana.


Ese ser experto en poner la zancadilla a sus alumnos. Experto en quitar las ganas de atender, experto en quitar las ganas de todo.


Ese que hace que, los pocos profesores buenos que hay, se queden en la sombra. Ese que hace que la educación vaya cada vez peor, ese que hace que su clase sea un infierno.



Querido profesor, gracias.

1 comentario:

Ellenidama dijo...

La vida nos da que te conozco y que sé que es un caso aislado. Y que yo, que soy muy fan de los profesores,lo hago todo al revés y hago que los que se queden en la sombra sean los malos.

El guiño a los profesores que son como Megavídeo mola :)

Besos