sábado, 6 de febrero de 2010

Las emociones

Allí estaba él como tantas otras veces trabajando en sus proyectos. Aprovechando su distracción me dediqué a observarlo. Parecía cansado, quizá triste. Sabía perfectamente lo que sentía por aquel hombre o más bien sentía sin poder decir con seguridad aquello que sentía. Nunca el sentimiento fue lo suficientemente intenso como para llegar a comunicárselo, más nunca fue lo suficientemente débil como para poder olvidarlo.

Me sentía atraída por él; sin embargo, mis palabras, como un extranjero en su propio país, expresaban algo diferente. Al despedirme experimentaba una gran tristeza; siempre ocurría algo parecido. Deseaba volver a encontrarle, comunicarle mis verdaderos sentimientos. Más nunca volví atrás, siempre existió una gran distancia entre los dos.

Libro : Desarrolla tu inteligencia emocional.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Va a ser, Pily, que tus libros no van a estar nada mal. Lástima que sean tan bonitos como reales y que muchas veces, historias de amor que podrían ser idílicas se quedan en "amor" sin ser historias, ni idílicas. Amor no satisfecho.

Amor platónico.

Lo que me pasa a mí con Rouvas, ya sabes.

En serio, bravo por el libro y bravo por ti, por saber escoger fragmentos tan bonitos.

Zoraima dijo...

No soy Anónimo, soy Zora xD